Por esto debería tener una cubeta ultrasonidos

Cubetas Ultrasonidos: dale una segunda oportunidad a tu móvil mojado

¿Existe alguna forma eficaz de limpiar placas base? Permítenos decir que sí, pero no solo placas base, también cualquier otro componente electrónico del estilo y hasta artículos de joyería, conectores, placas de tablet, de ordenador… Un largo etcétera de piezas que pueden ser tratadas con una cubeta ultrasonidos, la solución que os traemos en el post de esta semana.

Pero te estarás preguntado, ¿por qué una cubeta ultrasonidos y para qué la necesito? La primera pregunta no necesita respuesta, ya que suponemos que sabrás cómo funciona una cubeta, pero, por si acaso, se trata de una herramienta que por medio del ultrasonido y en cuestión de minutos se encarga de eliminar la suciedad de las piezas que introducimos en su interior.

¿Qué para qué la necesitas? No es la herramienta estrella de los talleres de reparación, pero sí es aconsejable tener una en nuestro taller de reparación, ya que no siempre basta con utilizar un cepillo metálico, líquidos y gamuzas que requieren estar rascando sin parar sin conseguir una limpieza deseada.

¿Cómo funciona la cubeta ultrasonidos?

Como explicábamos al comienzo de este post, cualquier pieza tecnológica interna o accesorios de joyería (relojes, cadenas, pulseras, etc) son válidos para limpiarlos en la cubeta ultrasonidos. Las hay más grandes, más pequeñas y con mayor profundidad, lo que implica que puedan ser más caras, pero todo esto dependerá del tipo de cubeta que haga falta en el taller.

Cogeremos como ejemplo la cubeta ultrasonidos BST-9050, disponible en nuestra página web y que puedes adquirir aquí. Esta herramienta posee una capacidad de 5 litros y dos modelos de actuación que pueden ser programados manualmente (de 30W y 50W), además de un cronómetro de hasta 60 minutos que también es programable.

Generalmente, el uso de una cubeta ultrasonidos es muy simple, ya que tan solo hay que enchufarla y ajustar los parámetros deseados. Pero no basta con esto, ya que, además de conectarla, también hay que añadir un líquido que actúe sobre las piezas introducidas en su interior.

Por medio del ultrasonido la pieza y el líquido empiezan a vibrar, provocando que la suciedad se acabe despegando. Esto es algo que puede llevar más o menos tiempo dependiendo de dos variables: la cantidad de suciedad que tenga la pieza y la calidad del líquido que se utilice.

Uso de alcohol isopropílico: el líquido recomendado

‘Pasando’ un poco de mejunjes extraños que te puedas encontrar, nuestra recomendación es utilizar siempre alcohol isopropílico, ya que es alcohol puro (al menos en un 99,9%), no es conductor de electricidad y se destina a la limpieza de placas base y componentes electrónicos. En nuestro post Alcohol Isopropílico: qué es y qué usos tiene, te explicamos cómo usarlo correctamente.

Hay que tener muy claro que las cubetas ultrasonidos, al menos el modelo BST-9050, no calientan el alcohol. Otros modelos de cubeta sí pueden incorporar esa opción, pero en esta ocasión utilizamos una que lo que genera sobre el líquido es una transmisión de ondas independientemente de los vatios que seleccionemos.

También conviene saber que el alcohol que aplicamos se puede reutilizar si no está muy sucio, por lo que, antes de tirarlo, intenta percatarte de que no esté muy sucio para emplearlo en otros componentes electrónicos.

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